Una adicción que quita sueño

Diego Sosadiego, diego sosa, dormir, emociones, Estrés, Inteligencia Emocional, Migomismo, modernidad, Periódico Hoy, tiempo, Tiempo de Vivir0 Comments

Una adicción que quita sueño

Una adicción que nos puede quitar el sueño está al alcance de la mano. Muchos no lo ven como peligroso, pero no dormir a la profundidad requerida puede ir destruyendo mucho en nuestra vida.

–No consigo dormir lo suficiente –me dijo un amigo hace unos días mientras almorzábamos.

–¿Cuánto duermes? –le pregunté con interés.

Me explicó que pocas veces logra pasarse más de cuatro horas durmiendo de corrido.

–¿Qué haces cuando te despiertas en las madrugadas? –le pregunté con malicia.

Mientras almorzábamos tuve que parar de hablar varias veces. Por lo general, recibo muchas preguntas cuando hablo con amigos; no era diferente con él. Para que me escuchen prefiero que me estén poniendo atención, de lo contrario, siento que no es interesante mi respuesta y prefiero no darla.

–Puedes hablarme. Es un cliente que me escribió un mensaje –me dijo en mi primera pausa.

Los mensajes siguieron y me paré al baño. Al regresar me contó lo que un amigo en común le había puesto al decirle que estábamos juntos. También me hizo un resumen de los comentarios en la Red a la foto que subió de nosotros almorzando. Y me mostró un video interesante que encontró en una de las redes que llaman sociales.

–¿Qué es lo último que haces antes de cerrar los ojos?

–Le echo una ojeada al móvil.

–Me imagino que él duerme del lado contrario a tu esposa. ¿Bien cerquita para que en esos momentos de insomnio te haga compañía!

–Por suerte lo tengo, te imaginas qué podría hacer en ese tiempo que no puedo dormir.

Si al cerrar los ojos lo último que tenemos en la mente nos perturba o nos activa, nuestro sueño no será largo, profundo, regenerador, ni placentero. Analice: ¿Duerme mejor las noches que no tiene problemas o aquellas que al día siguiente en el trabajo lo espera una tarea compleja?

El tener a su “amigo” a la mano en la madrugada no lo ayuda a pasar bien ese mal tiempo; él es la razón por la que su sueño termina interrumpiéndose. Hay suficientes estudios que demuestran como el simple hecho de encenderse la luz del móvil hace que nuestro sueño sea menos profundo. Así como la posibilidad de ocuparnos en algo nos distrae de caer en un placentero dormir, como explico por extenso en mi libro ¿No tienes tiempo?

¿Se atreve a dejar el móvil fuera de su alcance antes y durante su descanso nocturno? Ya sé, tiene excusas suficientes… era solo una sugerencia.

POR: Diego A: Sosa

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