“HASTA LA SOMBRA NOS ABANDONA, AL MEDIO DÍA”

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

“HASTA LA SOMBRA NOS ABANDONA, AL MEDIO DÍA”
Así me expresó mi amiga cubana Teresita en su Guitar Bar en Puerto Plata conversando de la vida. Confiar en los demás y contar con ellos es algo maravilloso. Lamentablemente, en cuestión de dinero las cosas pueden complicar las relaciones. Dejar de confiar en todos sería perdernos de amigos maravillosos y emociones altamente positivas; pero…
Algunos comportamientos monetarios con amigos nos pueden llevar a perder dinero y no quisiera que pasara con nadie, prefiero dar algunas alertas.
Ser fiador: El valor de una amistad no es la medición para hacer a una persona merecedora de esta gran confianza. El historial de pago es la medición que debemos tomar en cuenta. Cuando decidimos ser fiadores debemos tomar en cuenta la posibilidad de tener que hacer frente a la deuda dejada por nuestro amigo o familiar. Recomiendo hacer un análisis del crédito de la persona así como lo hace una institución financiera. Si el relacionado que necesita el fiador requiere dinero para pagar deudas, lo más probable es que no haya cambiado sus hábitos de consumo y las deudas sólo se incrementarán. Recomiendo tener un consejo de asesores para otorgar tan peligrosa confianza. La mayoría de las veces lo hacemos basados en una relación personal; la decisión termina siendo emocional y no racional. Un grupo de asesores nos puede ayudar a salir airosos de la situación. Si sabe que no pasará el filtro de otras personas, entonces sepa que el dinero que pone a riesgo muy probablemente lo perderá. Al llevar el monto a pérdida posiblemente también salga afectada la relación personal.
Dejarnos llevar de hábitos de consumo: Hacer lo que otros hacen puede crear empatía y otorgarnos muy buenos momentos. Salir a restaurantes, hacer viajes, celebrar fiestas, etc. Las relaciones sociales conllevan una cuota de nuestro presupuesto, lo importante es saber qué porcentaje es sano. Muchos gastan de acuerdo a los otros y terminan con deudas importantes y un hueco en su presupuesto. Las amistades no tienen que ser mantenidas a base de dinero sino de emociones. Compartir es sano, gastar demás termina siendo demasiado doloroso. ¿El día que dejemos de llevarles el ritmo los perderemos? Entonces no eran los amigos adecuados ni verdaderos… sólo eran compañeros de diversión. Las verdaderas amistades se sustentan en otras cosas, tema que desarrollo en mi nuevo libro: Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal, en capítulos especiales para las relaciones basadas en amor y con los hijos.
Prestar dinero que necesitamos: Hay amigos que tienen emergencias que les hacen requerir de nuestra ayuda. La decisión tendrá que ver más con la disponibilidad inmediata que con la planificación a futuro. Otras personas solicitan ayuda monetaria por un manejo inadecuado de sus finanzas que los llevó a entrar en deudas y las deudas terminaron arropándolos. Posiblemente no tienen una imagen crediticia o la han destruido. Si le presta dinero a una persona en este estado tiene que estar dispuesto a llevarlo a cuentas incobrables. Usted nunca será una prioridad para ellos porque no le cobra intereses ni les pondrá una oficina de abogados a cobrarles. Si no quiere perder el dinero y la amistad con personas que manejan sus finanzas de manera ineficiente, entonces sólo preste dinero que no necesita.
En resumen: Relaciones que necesitan medir su veracidad en cantidad de dinero no tienen la calidad para ser duraderas. Descubra quién le cuesta y decida si en verdad vale la pena.
FRASE DE LA SEMANA
“El dinero no mantiene relaciones; pero deudas entre relacionados, las destruyen.”
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach

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