¿HAY QUE DESAPRENDER LO APRENDIDO?

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

Frases rimbombantes suelen conseguir la atención de los humanos y, si no las analizamos a profundidad y las adaptamos como filosofía de vida, pueden causar daños en nuestro futuro. Una de las que me he encontrado es: “Aprender a desaprender lo aprendido”. La cacofonía hace que nos resuene y nos interesemos por su contenido.
Algunos expertos teóricos en el manejo del cambio quieren que echemos por la borda lo que sabemos con el objetivo de reprogramarnos para enfrentar el nuevo mundo que afrontaremos mañana. Nos dicen que las herramientas que usamos en el pasado hoy ya no son útiles y que todo hay que repensarlo para poder sobrevivir.
No considero que se deba ser tan tajante; es más, estoy secretamente muy en contra de desaprender y muy a favor de aprender… es que lo cortés no quita lo valiente. La palabra desaprender activa un mecanismo de defensas en el cerebro humano y nos oponemos por naturaleza al resto de lo que nos quieran animar a hacer.
Perder lo que conocemos nos lleva a encerrarnos en una zona de confort, quizá hace tiempo que estamos en ella, pero ahora la defenderemos con vehemencia. Sentimos que cuestionan nuestro camino y hasta nuestros logros, creemos que echan por el piso lo que somos.
Soy de opinión de que cada quien tiene logros y ha recorrido un camino, es alguien del que debe autoenorgullecerse y no tiene por qué cuestionar su pasado, lo importante es disfrutar su presente y construir su futuro. Construir sobre lo aprendido es mi filosofía, no desperdiciar los conocimientos, ni mucho menos las experiencias. Llegamos a donde estamos con esa formación y mal que bien hemos tenido resultados.
Otra filosofía de vida en el aprendizaje que defiendo es aprender a aprender, la que trato por extenso en mi libro ¿Forastero yo? Montarnos sobre lo que nos llevó a ser lo que somos nos ayudará a crecer más rápido; podemos analizar, aprender y rechazar.
Algunos defienden la teoría de que los que inician de cero serán más exitosos que los que ya tienen herramientas y conocimientos. Me es difícil adherirme, creo que con la base se puede lograr más de manera más rápida… lo importante es la apertura a aprender lo que otros saben y crear lo que nadie tiene idea de que existirá.
Ser seguidor de conocimientos ajenos da una buena ventaja, optimizarlos es aún mejor y crearlos por su propia iniciativa es invaluable. Aprender a aprender es lo que nos llevará a sacarle provecho a cada situación. Buscamos innovar y crear, no atarnos al pasado ni mucho menos quedarnos en un presente de bienestar aparente. No avanzar es retroceder.
Darle el pescado al hambriento hace tiempo sabemos que no es una buena opción, enseñarlo a pescar una vez sí la fue… hoy decimos que le enseñemos a aprender a pescar. Cuando la persona se canse de comer pescado o los peces se terminen no tendrá inconvenientes, ella sabe cómo aprender y se dedicará a aprender a cazar, a sembrar… a cualquier cosa que cubra sus necesidades de nutrirse.
La oposición al aprendizaje debe ser menos fuerte que el deseo de cambio. El truco está en ver las ventajas de cambiar y las desventajas de no cambiar. Lo que una vez funcionó posiblemente fue afrontar nuevas situaciones, las que hoy son normales, pero que quizá pronto no existan. El éxito lo logró aprendiendo… no desista del camino del triunfo.
FRASE DE LA SEMANA
“Con lo que sabemos construimos el presente; junto a lo que aprenderemos, nos hará construir el futuro.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

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