UNA CASA NO ES UN PASIVO (I)

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

Un gran escritor y estratega financiero insiste en que “una casa es un pasivo”. En su caso y la realidad que vive tiene toda la razón. ¿Es mi realidad y situación la misma? Antes de adherirnos a su filosofía quisiera que analizáramos más profundamente la aseveración para tomar nuestra propia decisión.
La afirmación de Kiyosaki está basada en que en vez de parar nuestro dinero en un bien inmueble para vivir deberíamos ponerlo a producir. Desde ese punto de vista tiene toda la razón. Yo quisiera ahora exponerle algunos puntos para que cada uno decida si en su caso es o no un pasivo:
¿Sabe negociar o es empleado?: Para definir si debe primero dedicar el dinero a un negocio debería saber de negocios o aprender. No por tener un capital se es negociante, mucho menos una brillante idea. Conozco personas que se han pasado la vida de empleados, le aseguro que la gran mayoría no es capaz de elaborar y hacer triunfar un negocio. Tampoco le debemos dar nuestro dinero a otro para que él negocie… mucho cuidado. Algunos se ven con un dinero de una liquidación y lo pierden tratando de hacer un negocio sin haberse preparado para ser negociante. La educación moderna está diseñada para hacernos empleados, a muy pocos los forman para ser negociantes independientes.
Rentabilidad del dinero Vs. Plusvalía: La plusvalía es el crecimiento del valor de la propiedad en el tiempo. O sea, si compra un inmueble en 100 y después de un tiempo lo vende en 120, su plusvalía fue veinte, en este caso 20%. Si pondrá a rentabilizar su dinero y no crecerá más de lo que se valore una propiedad, sería un negocio para pensarlo bien antes de tomar la decisión. Esta realidad es variable por país y sector.
Protección a la “Pobreza Senil”: En muchos países cuando las personas llegan a una edad de retiro y no tienen cómo pagar la renta el estado les ayuda con algún programa social. No hay que preocuparse anticipadamente por ese riesgo ya que todo es automático y no depende de favores, contactos o preferencia política. No tenemos que entregar la vivienda porque nos regalarán dinero extra por ser un caso social.
Plan de pensiones: Aunque casi ningún plan es perfecto, el de la realidad de Kiyosaki es bastante ajustado al contexto que él vivirá. En su caso casi no tienen devaluación y el poder adquisitivo de su dinero no se va volviendo nada después de aportarlo. El monto de los aportes es suficiente para que al momento del retiro la persona reciba una cuantía parecida al que devengaba antes de pasar a su estado de tranquilidad laboral. No en todos los países funciona así; muchas veces se recibe menos del 50% del último salario y si el pago de alquiler representa, por ejemplo, el 25% de nuestro salario estaríamos hablando de que sólo nos queda el veinticinco por ciento de los ingresos para vivir.
Aprovecho para avisarle que ya está en las tiendas la colección de mis primeras cincuenta y un columnas publicadas aquí en la Revista Estilos. 51 recetas Financieras para una mejor calidad de vida es un libro para releer y usarlo como guía de educación financiera. Además de un regalo que la gente agradece.
FRASE DE LA SEMANA
“Si el alquiler es un gasto no tener una vivienda propia sí es un pasivo.”
Diego A. Sosa Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

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