HASTA QUE LAS DEUDAS LOS SEPARE

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

Parafraseando al encargado de casar a dos personas, he cambiado el motivo de la separación, pero la consecuencia es la misma. Si las deudas malas entran en el matrimonio es muy probable que terminen con la paz del hogar y hasta con la relación.
Desde el inicio subrayo que me refiero a las deudas malas… las tontas, las que tomamos para hacer viajes y comprar cosas que no son urgentes, y en ocasiones ni siquiera importantes. Las deudas tomadas, por ejemplo, para producir (comprar lo que llamo “gallinas”) o para dejar de pagar alquiler, no son las que terminan con los matrimonios. Aunque si compra una vivienda más allá de lo que sus ingresos mensuales pueden soportar y con un préstamo a más de veinte años puede estar comprando lo que llamo un “caballo de paso fino” (un bien que resulta ser un lujo) y no un “perro” (un bien o servicio que cubre necesidades importantes a la medida de lo que podemos gastar). En mi libro Arco Iris Financieroexplico por qué y cómo comprar uno u otro animal para el bienestar financiero del individuo y la familia.
El factor emocional juega un rol preponderante en la vida, las deudas afectan fuertemente  nuestras emociones. El estrés se apodera de las personas y nada funciona como debería. La comunicación se convierte en una discusión perenne, la calidad de vida baja por lo que la tensión aumenta. Los nervios siempre están de puntas y las discusiones están a flor de piel.
Muchas veces por aparentar que estamos bien, no reducimos nuestros egresos mensuales (incluso los aumentamos para evitar dudas de nuestra bonanza económica en los allegados). Este es el comportamiento que nos lleva a más deudas y a más estrés, entrando en un círculo más que vicioso.
Se dan casos en que la pareja no está al tanto de lo mal que se está, hasta a ella le escondemos la realidad. Y la verdad que encuentro en muchas consultorías es que ni siquiera el mismo involucrado conoce bien su realidad financiera… se la pasa tapando el sol con una uña.
Intentamos aumentar los ingresos, pero ni siquiera hemos investigado adónde se está yendo nuestra entrada. A veces es en gastos superfluos. Otras son erogaciones que podemos evitar o cambiar por otro tipo de servicio. Por ejemplo, he visto como el pago del colegio ha metido a más de uno en un grave problema económico. No es que ese pago solo es responsable, sino que hace una gran diferencia en el presupuesto y es de los gastos que se pueden reducir… ¿El problema? es una decisión emocional y por ello muy difícil de tomar. Significa reducción de estatus ganado con mucho sacrificio.
La idea es que las deudas y el presupuesto familiar hay que trabajarlo en conjunto. Todo lo que entre a la familia debe ir a una cuenta y de ella manejar el plan de pagos. Los lujos se quedan para más adelante, el aparentar se borra para siempre y la familia se convierte en un equipo.
Muchas veces pensamos que los jóvenes no deben conocer la realidad; nada más falso. Que sepan lo que está pasando los hace parte de la solución porque se hacen parte del problema. Además, los hace vivir una vida real y prepararse de la mejor forma para su futuro financiero desde temprana edad. Esconderles la realidad no los hace estar fuera de ella.
FRASE DE LA SEMANA
“Si las deudas son un problema, la unión es la solución.”
Diego A. Sosa

Consultor, Conferencista, Coach y Escritor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *