PENAHORRO Vs. METAHORRO

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

La palabra ahorrar tiene varias acepciones lingüísticas, lo que nos lleva a confundir lo que es asertivo financieramente hablando y lo que tiene un efecto importante en nuestro futuro financiero. Además está el ahorro de pagar menos por un bien, lo que mercadológicamente hablando es un éxito, pero para las finanzas personales suele ser un gran error.
Ahorrar al comprar: Un bien o servicio en especial no es directamente un ahorro financiero. Entramos a una tienda y vemos un descuento; lo compramos y salimos felices a cacarear cuánto nos ahorramos. La palabra está bien utilizada, pero para nuestras finanzas no siempre tiene sentido. ¿Necesitábamos en bien? ¿Teníamos planificado comprarlo? ¿Lo utilizaremos? Las preguntas nos pueden llevar a entender que hemos comprado cosas que no necesitábamos, no las teníamos planificadas y en pocas ocasiones las utilizamos. El ahorro del descuento no resultó provechoso para nuestras finanzas. Al comprar el objeto hemos asignado dinero que tenía otro destino más provechoso y necesario, simplemente por creer que estábamos ahorrando, dinero que pudimos ahorrar… la palabra nos confundió y nuestra realidad financiera sufrió.
Penahorro: Le llamo así al ahorro con destino de gasto. Según estudios realizados, la mayoría del ahorro es destinado a este tipo de fin. Las personas reúnen dinero, entre otras cosas, para: Comprar un vehículo, hacerse de enseres domésticos, salir de vacaciones y emergencias. Es un ahorro que tiene destino final: ser gastado en un bien o servicio; la vida útil de ese dinero tiene fecha de caducidad. Es una excelente forma de pagar menos por lo mismo, ya que si no hace el ahorro terminará pagando intereses por la adquisición, o quizá nunca la haga.
Metahorro: Las personas que ahorramos sin un destino determinado conseguimos hacer un capital que no tendrá vuelta atrás (a menos que se haga un mal negocio, lo que a todos nos puede pasar). Es un dinero que no tiene un fin determinado para usarse, no es un fondo de emergencias, es simplemente nuestro camino a la libertad financiera. Con el capital ahorrado iniciamos nuestra primera inversión, o sea, ponemos el dinero a crecer: Podemos obtener un instrumento financiero de renta fija, como un certificado financiero; luego podremos invertir en la bolsa de valores, quizá empezar con bonos de renta fija; tendremos la opción de invertir en otra moneda si no confiamos en la devaluación, etc. Todos los instrumentos de inversión y el método completo lo detallo en mi libro Arco Iris Financiero. Por otro lado, si creamos deudas lograremos salir de ellas usando ese dinero. De la misma forma, tendremos un capital para iniciar un negocio; de otra manera tendríamos que pedir prestado, buscar socios, arriesgar nuestro presente o dejar que la idea sea realizada por otro que sí tiene el capital. El metahorro es nuestro pasaporte a la libertad, es un dinero que hacemos crecer día a día, él nos pone dinero en el bolsillo sin tener que trabajar, lo que llamamos ingresos pasivos… lo que yo llamo gallinas de huevos de oro.
Siempre recomiendo tener cuentas diversas para los diferentes ahorros. Podría iniciar con dos, una para el ahorro con un fin determinado (penahorro), como un viaje, el inicial de un vehículo, la compra de un mueble del hogar, etc. Y otra para el ahorro perpetuo (metahorro), donde colocará una parte de sus ingresos y sólo lo utilizará para hacerlo crecer, incluyendo la compra de una vivienda.
FRASE DE LA SEMANA
“Ahorrar para gastar es un buen paso; ahorrar para generar dinero es el mejor de los pasos”
Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

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