SI NO HAY TRABAJO: ¿QUÉ HAGO? (I)

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

Cada día me encuentro más personas que han perdido sus fuentes de ingreso. Algunos tienen poco tiempo, otros están perdiendo las esperanzas. No tener ingresos no evita la erogación de dinero. Algunos pueden ser sustentados por la pareja o por familiares cercanos, otros se endeudan. Casi todos buscan trabajo incansablemente: ¿Están insistiendo en el camino correcto?
Veo que muchas personas cambian de trabajo; tengo amigos y clientes que buscan empleados para sus empresas, existen compañías que se dedican a la colocación de personal y que siempre están buscando personas… ¿qué pasa que hay tantos desempleados?
En muchos casos me doy cuenta que es una cuestión de actitud más que de aptitud, en otros es cuestión de expectativas, entre otras causas. Lo importante es que los que se quedan sin trabajo por mucho tiempo deben primero encontrar la razón por la que no están teniendo acceso a tantas vacantes que hay en el mercado. Le aseguro que la culpa no es siempre de los demás.
Cuando pregunto a mis clientes que buscan personas me dicen que hay mucha gente que no está preparada o que no tiene la disposición que ellos esperan. Como hay más personas buscando que puestos vacíos, la elección la hace la empresa.
Analicemos una situación específica: Una persona de edad promedio en un alto puesto que es dejado fuera de una empresa, sea cual sea la razón, tendrá grandes dificultades para conseguir algo igual o mejor que lo que tenía. Esos puestos son pocos y no es lo mismo cambiar de trabajo que buscar empleo siendo desempleado. No puedo poner todos los ejemplos posibles aquí, le pido que vea su situación o la de la persona que usted quiere ayudar a conseguir un empleo.
Quizá no sepamos la verdad de nuestra salida del trabajo anterior, tal vez tengamos una apreciable cantidad de empresas por la que hemos pasado… lo importante es hurgar bien en las razones por la que estamos desempleados. Esas razones son las que tengo que trabajar.
Si no me gustaban mis trabajos o jefes anteriores, entonces existe la posibilidad de que no me gusten los próximos… el problema puede estar en mi elección o en mi forma de llevarme con las personas. La buena noticia es que como el problema está en mí, yo puedo resolverlo.
En una de mis capacitaciones enseñamos a los evaluadores de personal de nuevo ingreso la lectura de su lenguaje noverbal y paraverbal. Les mostramos videos tomados de evaluaciones reales que hacemos y los capacitamos para descubrir, por ejemplo, cuando una persona está mintiendo o nos oculta la verdad, o sus señales de repudio a situaciones típicas o personas. Con preguntas que parecerían no tener relación con lo que es la evaluación, el profesional se da cuenta de nuestras capacidades interpersonales. Por eso una persona que no se lleva bien con sus semejantes, aquellos que llegan a ser hasta conflictivos, son filtrados sin enterarse por qué. La programación neurolingüística de la persona la delata.
En mi libro Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal trabajo a profundidad este tema. Le aseguro que la falta de estas habilidades es el primer escoyo que tienen las personas para obtener o mantenerse en un empleo.
Podría recomendarle que se convirtiera en un experto en ventas, pero siempre tendrá que tratar con personas… entonces, primero ponga en orden su filosofía de vida con relación a su trato con los demás.
FRASE DE LA SEMANA
“Cuando no logro lo que quiero; busco la razón para cambiar lo que no me deja conseguirlo”

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

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