PERSONAS CON INGRESOS VARIABLES

Diego SosaUncategorizedLeave a Comment

Hay muchos hogares que se mantienen con ingresos que varían de mes a mes. Alguno es independiente y sus ingresos dependen de sus ventas, otros tienen una pequeña empresa y se pueden confundir creyendo que los ingresos de ellason los de su hogar.
Los meses de buenos ingresos nos dejamos llevar y gastamos de acuerdo a lo que hay en la cuenta. Varios meses de buenos ingresos nos hacen acostumbrarnos a la bonanza y el peligro comienza a acechar las finanzas de la familia.
Aumentamos gastos fijos: Consumimos más energía, cambiamos a los hijos de colegio, compramos autos más costosos con mantenimiento más caro, compramos alguna propiedad para los fines de semana, hacemos viajes, etc.
Los momentos buenos pueden durar, pero las previsiones son muy importantes. Acostumbrarnos hacia arriba es fácil, reducir el gasto fijo es luego más complicado. Por lo general,cuando merman los ingresos extraordinarios comenzamos a utilizar el dinero de otros, iniciando por el más rápido, el que consideramos más fácil, la tarjeta de crédito. A su vez es uno de los más caros. Llenamos las tarjetas con la esperanza de que el próximo mes volverán los ingresos que ya consideramos normales.
Llega el momento de pagar y el dinero no está, pagamos el mínimo y comienza una historia por muchos conocida. La esperanza de mejores meses no cesa y rápidamente necesitamos nuevas fuentes de financiamiento. No buscamos ayuda profesional porque sabemos que la recomendación será reducir gastos… Por un lado, pensamos que la situación mejorará y no será necesario, y por el otro, no queremos reducir nuestro ahora aparente nivel de vida.
La situación de una empresa pequeña que se maneja con la disposición del dinero que hay en caja es muy parecida. Se suele confundir los ingresos con las ganancias y el día a día puede desbalancear las finanzas. Con un descuido, el flujo de caja se agota y no habrá dinero para invertir en el movimiento del negocio, que es lo que realmente genera las entradas.
En mis asesorías recomiendo tener siempre un presupuesto, tanto empresarial como personal. Hay meses mejores y otros no tan buenos; no podemos vivir dependientes de esos cambios. La mejor forma como persona o familia es ponerse un sueldo y gastar de acuerdo a su presupuesto o entradas de ese sueldo.
Efectivo y eficiente es tener cuentas separadas:Una será la de los ingresos variables, y de ahí se alimentará una o dos veces al mes una cuenta con un monto fijo; la otra es la de los gastos corrientes.
No importa si en la cuenta de ingresos hay mucho dinero, esa es una reserva para los momentos de vacas flacas, como explico en mi libro Arco Iris Financiero. Si al cabo de varios meses, mínimo seis, está sobrando mucho dinero mensualmente, se puede hacer un aumento de salario. Debemos tener mucho cuidado, el aumento no tiene que ser grande, sólo adecuado a lo que está ingresando más.
Por el otro lado, ya tiene un ahorro, no lo desperdicie, aproveche y conviértalo en una gallina, o sea, una inversión que comience a ponerle dinero en su bolsillo. Y como las cosas andan tan bien, convierta ese ingreso extra en más dinero, poniendo esos huevos a sacar pollitos. Quizá necesitará pronto un inicial para una vivienda… es una formidable forma de obtenerlo.
FRASE DE LA SEMANA
“Ajustar mi gasto a lo que recibo me lleva a vivir a veces mejor y a veces peor.”
Diego A. Sosa

Consultor, Escritor, Coach y Conferencista

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